
Los Clunys irrumpen en la escena musical cántabra en 1966, debutando en el Festival de “Preu” celebrado en el Cine Bonifaz, donde interpretaron versiones de The Rolling Stones, marcando desde el inicio una orientación clara hacia los sonidos más modernos del panorama internacional.
Su estilo estuvo profundamente influido por grupos como The Rolling Stones, así como por formaciones de soul como The Four Tops y artistas como Percy Sledge, lo que les situaba en una línea estética avanzada para el contexto local de la época.
A lo largo de 1966 desarrollaron una intensa actividad en festivales y eventos, participando en citas destacadas como la “Caravana de la Alegría” en el Teatro Pereda, donde compartieron escenario con el grupo británico The Tomcats, así como con diversas formaciones del panorama regional. Su presencia fue habitual en certámenes celebrados en Santander y otras localidades, obteniendo resultados destacados y consolidando una notable reputación entre el público.
Durante este periodo participaron en numerosos concursos de conjuntos modernos, alcanzando posiciones relevantes y generando una fuerte conexión con el público, que en ocasiones manifestó su desacuerdo con los fallos de los jurados cuando el grupo no resultaba vencedor. Su propuesta, más cercana a las corrientes internacionales, no siempre fue plenamente comprendida, especialmente en espacios con limitaciones técnicas como el Auditorium del Sardinero.
En 1967 continuaron su actividad con nuevas participaciones en festivales, hasta alcanzar uno de sus mayores logros al obtener el primer premio en el II Festival de Conjuntos Modernos celebrado en la Plaza de Toros de Santoña. Este reconocimiento confirmó su posición dentro del panorama musical regional.
Tras una trayectoria breve pero intensa, el grupo se despidió de los escenarios en noviembre de 1967, cerrando una etapa marcada por su apuesta por un sonido moderno y por su destacada presencia en el circuito de festivales de la época.